Esto me encantó, habrá que hacer la prueba!
Trate de cultivar tus propios brotes. Todo lo que necesitas son algunas de las semillas, una jarra grande, limpia y un poco de tela.
Remoje las semillas que han sido completamente aclaradas durante las primeras 24 horas en agua limpia y fresca, drene y refresque el agua varias veces. Conservar en la oscuridad. A continuación, enjuagar dos veces al día con agua fresca y limpia, y poner en la luz del sol. Sus brotes estarán listos para comer en una semana.

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